- Koh Tao: El paraíso del buceo.
- Ao Nang: La base para llegar a Phi Phi.
- Koh Phi Phi: La joya de Tailandia.
- Phuket: Una última parada antes del regreso a casa.
Tailandia es conocida sobre todo por sus playas paradisíacas que de seguro están en la mente de todo viajero por el mundo. nosotros decidimos destinar 10 de los 23 días de recorrido por el país de las sonrisas.
El sur de Tailandia es una joya escondida en el corazón del sudeste asiático, conocida por sus playas paradisíacas, aguas cristalinas y paisajes naturales impresionantes. Todos los años miles de turistas llegan a este parte del país en busca de su belleza natural, tranquilidad y aventura y por supuesto nosotros no podíamos ser la excepción.
Luego de haber pasado 12 días conociendo el centro y norte del país, desde la capital, los templos budistas, sus recintos históricos y habernos emocionado caminando con los enormes elefantes en Chang Mai, tomamos un momento para relajarnos en la playa, ¡como no!

La ruta empezó con un vuelo desde Chiang Mai hasta Surat Thani, ciudad ubicada cerca al golfo de Tailandia desde donde tomamos, al día siguiente, el ferry hacia la isla de Koh Tao. En Koh Tao pasamos 4 días llenos de emociones fuertes y luego volvimos a tomar el Ferry de regreso a Surat Thani y un shuttle hacia la playa de Ao Nam, en Krabi. Luego de pasar un día en Ao Nam, conociendo un poco de la playa Railay, tomamos otro Ferry hacia koh Phi Phi, donde pasamos 3 días más y finalmente viajamos en Ferry hasta Phuket para conocer la zona y volver a Bangkok y tomar nuestro vuelo de regreso a Estambul.
Aquí les dejo el detalle de lo que hicimos y conocimos en cada uno de estos lugares:
Koh Tao: El paraíso del buceo.

Koh Tao, también conocida como la Isla de la Tortuga (por su traducción literal del tailandes), es famosa por sus excelentes condiciones para el buceo y el snorkel. Con una gran cantidad de sitios de buceo y una vida marina maravillosa, Koh Tao es el destino perfecto para los amantes del mar.
Para llegar aquí volamos desde Chiang Mai hasta Surat Thani (con la empresa Thai Lion air) y por la mañana tomamos un servicio que componía: un shuttle desde el aeropuerto al embarcadero y ferry de alta velocidad con la empresa llamada FerrySamui.com.
Teniendo en cuenta que koh Tao es el destino perfecto para el buceo por supuesto que habíamos reservado un día para hacer lo que en la isla llaman el “bautismo”, una inmersión de buceo para principiantes en el que te enseñan lo básico de esta actividad y tienes la oportunidad de experimentar por primera vez esa sensación tan increíble de nadar con todo tipo de peces y especies marinas.
Como muchos ya saben le tengo mucho miedo al mar, pero como dice el dicho “si tienes miedo, hazlo con miedo”, allí me embarqué en la aventura y la verdad es que fue la mejor decisión porque todo lo que vi y viví en esas profundidades del golfo de Tailandia me hizo sentir completamente viva. Koh Tao tiene uno de los arrecifes de coral más impresionante del mundo y uno puede nadar con peces de mil colores y hasta con tiburones Ballena (de los pequeños no se asusten). Esta actividad la hicimos con la empresa DPM liderado por latinos (argentinos) una muy buena opción si están buscando un curso en nuestro idioma.
Además del día de buceo conocimos algunas de las playas más famosas de la isla entre ellas las playas de Sairee y Chalok Baan Kao que ofrecen un ambiente relajado para disfrutar del sol y el mar y ser testigo de espectaculares atardeceres. Además, tomamos un día de paseo en barco recorriendo y visitando diversos puntos del golfo de Tailandia y haciendo actividades de snorkel.
También reservamos otro día para conocer el famosísimo y espectacular archipiélago de Koh Nang Yuan, compuesto por 3 islotes conectados por un banco de arena. Este lugar, queda a solo 15 min en bote desde la isla koh Tao y realmente es un imperdible en la zona. Aquí se puede disfrutar del mar cristalino y hacer una caminata a su mirador desde donde tendrán las más increíbles y memorables fotos de Tailandia.
Otro plan perfecto es pasear por el pueblo de kho Tao y comerse una buena hamburguesa en Bam Bam, muy recomendado por los locales. Finalmente, un gran plan si son amantes de las fiestas y las multitudes y tienen la suerte de viajar en luna llena es asistir al Full Moon Party de koh Pha Ngan y vivir una noche alucinante de mucha música, gente de todas partes del mundo y fuegos artificiales, nosotros, aunque si fuimos en luna llena no somos ya personas de este tipo de eventos y además la pandemia se acababa de oficializar en el mundo y esta fue cancelada por seguridad sanitaria, muchos viajeros que llegaron a la isla pensando en asistir a este evento vieron con tristeza sus planes arruinados.




Todo este itinerario nos tomó 4 días. Como nota de color, porque no es viaje si a Diana no le pasa algo raro, cuando hicimos el paseo en barco tuve un pequeño accidente, luego de haber buceado me sentí la sirenita y me aventé al mar sin salvavidas (yo no soy una gran nadadora), luego de algunos braceos me cansé y entré en pánico y en mi desesperación me quise trepar a lo que según yo era una roca, lamentablemente era un coral (lamentablemente para el coral lo sé). Terminé con toda la planta del pie cortada, por suerte en el barco tenían todos los implementos de seguridad y pudieron curar mis heridas, pero pasé el resto del viaje sufriendo cada que pisaba la arena o entraba al mar, igual nada de esto me detuvo y pude constatar que es mentira que la sangre atrae a los tiburones, al menos ninguno de los que vi me atacó por esta razón.
Ao Nang: La base para llegar a Phi Phi.
Ao Nang se encuentra en la provincia de Krabi y es uno de los puntos de partida para visitar las famosas islas Phi Phi. Para llegar aquí viajamos desde Koh Tao en Ferry hasta Surat Thani y luego nos recogió un Shuttle que nos llevó hasta el centro turístico de Krabi. Nuestro principal propósito evidentemente era llegar hasta Phi Phi, pero como teníamos tiempo decidimos hacer una pequeña parada para conocer las playas de Railay, accesibles solo en barco, habíamos visto muchas fotos de sus acantilados de piedra caliza y arenas blancas que crean un escenario idílico y supimos que debíamos conocerla. Fue muy poco el tiempo que pudimos estar aquí y llegamos en marea baja por lo que no fue lo mejor, pero de todas maneras lo disfrutamos muchísimo.
Koh Phi Phi: La joya de Tailandia.

Sinceramente, cuando estuvimos planificando este viaje tuvimos la duda de su ir o no ir a Phi Phi, habíamos leído infinidad de comentarios y blog que valoraban la isla o la consideraban sobrevalorada, muchos decían que no valía la pena porque hay islas mejores y que era demasiado turística y llena de gente.
Luego de evaluar muchos aspectos finalmente decidimos si visitarla, siempre pienso que su un lugar es muy turístico tiene una razón de ser y que debo sacar mis propias conclusiones en base a experiencias propias. Con todo esto, no solo decidimos si visitarla, sino que además destinamos 3 días para hacerlo. Ahora viéndolo desde la distancia debo decir que no pudo ser mejor decisión y si hubiera podido le hubiera dado un día más.

Es cierto que nosotros la visitamos en pleno inicio de pandemia y que en ese entonces el país de las sonrisas no permitía el ingreso de asiáticos, esto hizo que el volumen de personas que estaban en Tailandia durante nuestro viaje sea significativamente menor, pero con todo esto, pienso que las islas Phi Phi tienen una belleza y encanta tan poderoso que así estuviera lleno de gente lo hubiéramos disfrutado a mil. Si están dudando les digo: No lo dejen por fuera, vayan, gócenlo y saquen sus propias conclusiones, este es un lugar que hay que ir al menos una vez en la vida.





Nuestro primer día lo destinamos a llegar en ferry desde Ao Nang (Klong Jilad Pier) e instalarnos en nuestro hotel, aquí escogimos un hotel que tenía una piscina infinita que se una con el mar, nos quisimos dar nuestro momento magnate (claro para los precios de Tailandia). Por la tarde salimos a hacer nuestra primera inspección, como saben koh Phi Phi es un archipiélago, siendo sus islas más conocidos Koh Phi Phi Don (la única habitada y donde nos quedamos) y Koh Phi Phi Lee. Nuestro paseo fue caminando hacia Viking Beach y Long Beach, dos playas una detrás de la otra accesibles a pie con un entorno súper lindo caminos al borde del mar y en medio de la selva.
Para nuestro segundo día habíamos contactado a una pareja peruano- argentina que tenían una agencia de turismo en la isla hoy llamada PhiPhiLatino (lo pueden buscar en insta se los super recomiendo), ellos tienen un servicio de excursiones demasiado completo en todo el archipiélago que nos permitió una experiencia deliciosa llegando a las playas cuando no había nadie y disfrutando de uno de los sunset más increíbles de mi vida en medio del mar.

En este paseo en long tail boat , el tradicional bote tailandés, visitamos varios puntos en Phi Phi Don como: Monkey Beach, llena de monos de cola larga y Nui Bay, bahía protegida por acantilados. En Phi Phi Lee visitamos Maya Bay, la playa de la película de Leonardo DiCaprio que en aquel entonces solo la pudimos ver desde el mar ya que el ingreso estaba prohibido debido a la recuperación del coral; la cueva del Vikingo, lugar protegido que debe su nombre a las diferentes pinturas encontradas en sus paredes, que representaban barcos, elefantes, lanchas, y veleros y Pileh Lagoon, una bahía con forma de laguna rodeada de impresionantes acantilados.
Otro punto fue la Isla Bamboo, que tiene una de las mejores playas del país con la arena increíblemente blanca y la tuvimos solo para nosotros, finalizamos este recorrido con el increíble atardecer en medio del mar y como cereza del pastel fuimos testigos del fenómeno de plancton bioluminiscente, fue loquísimo como al ponerse el sol y oscurecer nos lanzamos al agua y nadamos alrededor de unas luces azules submarinas, aun lo recuerdo y se me hace chinita la piel.
El último día, lo destinamos a visitar el mirador de Phi Phi, un lugar con unas vistas magníficas de la isla, otro imperdible en este viaje para tener los mejores recuerdos fotográficos. Además durante las noches paseamos por el centro de la isla, comimos por supuesto delicioso ya que la comida es un capítulo aparte en esta historia y, aunque no fue mi plan, aprovechamos para asistir a uno de los muchos espectáculos de muay thai de la isla, en ese entonces Lucien era fanático de este deporte y lo practicaba así que me convenció de ir. También es posible disfrutar de la noche en Phi Phi, las fiestas están a la orden del día para los amantes de la diversión nocturna.


Phuket: Una última parada antes del regreso a casa.

Phuket, la isla más grande de Tailandia, es famosa por su vida nocturna y sus impresionantes playas. Patong Beach es conocida por su ambiente animado y sus numerosas opciones de entretenimiento, mientras que playas como Kata y Karon ofrecen una experiencia más relajada con arenas blancas y aguas turquesas. Nosotros solo estuvimos un día y una noche aquí antes de emprender el camino de regreso a casa y lo aprovechamos para tomar un tour en barco hacia la Bahía de Phang Nga, más conocida como la isla de James Bond y famosa por sus formaciones rocosas dramáticas y sobre todo por ser el escenario de una de las primeras películas de este personaje.
Phuket realmente no fue el lugar que más nos gustó de Tailandia, aunque se que mucha gente a veces unicamente va a este destino en el sur, si tienen que escoger solo un lugar en el sur tailandés les recomiendo que solo lo usen de lugar de llegada y se muevan a cualquiera de las paradisiacas e increíbles islas que tiene este país, realmente vale la pena moverse un poco y perderse en una de sus remotas islas.



Tailandia ha sido uno de mis mejores viajes, sin duda un sueño hecho realidad y un destino que no me decepciono en lo absoluto, su tuviera que volver lo haría sin dudar, quizá para conocer algunos lugares que me quedaron pendientes y por qué no conocer al fin Laos, Vietnam y mi gran pendiente Indonesia, desde ahora lo decreto.



















