Brujas en 2 días: un viaje al corazón medieval de Bélgica

Cuando supe que nuestro siguiente destino de viaje sería Bruselas, por supuesto que tenía que sacar un par de días para conocer otra de las ciudades que soñaba con pisar. Nuestro viaje se dio en el mes de noviembre y aunque el clima de Europa ya comenzaba a estar gris y lluvioso, hay ciudades que parecen hechas para este tipo de clima, y Brujas es una de ellas ya que cuando el aire se vuelve frío y el cielo se cubre de nubes, esta ciudad se torna aún más encantadora. Los canales reflejan los tonos dorados del otoño, las calles empedradas se vacían un poco y los cafés se llenan de aroma a chocolate caliente y gofres (waffles) recién hechos.


El viaje en tren desde Bruselas es de aproximadamente 1 hora. Visitar Brujas en dos días es suficiente para descubrir su esencia medieval, disfrutar de su ritmo pausado y dejarse envolver por su atmósfera. Mi recomendación a todos los viajeros que preguntan es que se queden al menos una noche, en serio esto es lo mejor que pueden hacer, ver la ciudad de noche también tiene su encanto. Una ciudad de cuento bañada por las luces de la ciudad y de la luna.
Aquí les presento mi propuesta para el recorrido:

Día 1 – El corazón de Brujas

Comiencen el recorrido en la Plaza Mayor (Grote Markt), rodeada de fachadas coloridas y dominada por el imponente Belfort, la torre del campanario. Subir sus 366 escalones vale totalmente la pena: las vistas panorámicas de la ciudad, incluso bajo una llovizna, son una de esas postales que se quedan grabadas para siempre.

A pocos pasos se encuentra la Plaza Burg, con su majestuoso Ayuntamiento de estilo gótico-florido que es el más viejo del país; y la Basílica de la Santa Sangre, una pequeña iglesia construida inicialmente como capilla del conde de Flandes en el siglo XII, aquí se guarda una reliquia venerada de la sangre de cristo.

Después, pueden seguir caminando por las pequeñas calles empedradas déjendose llevar por la ruta de los canales. Entre los otros puntos más icónicos de la ciudad pueden visitar:

Callejón del Asno Ciego (Blinde-Ezelstraat). Un estrecho y pintoresco pasaje conecta la plaza del Ayuntamiento con el canal y el Puente del Asno Ciego. Su arco dorado y sus detalles ornamentales lo convierten en uno de los rincones más fotografiados de la ciudad. Pasear por aquí es sentir la esencia medieval de Brujas en pocos metros: historia, misterio y belleza a cada paso.


El Muelle del Rosario (Rozenhoedkaai). El punto más fotografiado de Brujas. Desde este muelle, los canales se curvan entre antiguas casas de ladrillo y reflejan la silueta del Belfort. De día es encantador, pero al atardecer se vuelve pura magia.

Mirador De Dijver. Un mirador junto al canal un punto emblemático de la ciudad, ofrece una de las vistas más románticas de la ciudad. Es perfecto para observar las fachadas medievales reflejadas en el agua, especialmente al atardecer.


Puente Nepomucenus (Nepomucenusbrug). Es uno de los puentes más fotogénicos de Brujas, coronado por la estatua de San Juan Nepomuceno, protector de los confesores. Desde aquí se obtienen vistas encantadoras del canal y de las casas medievales que lo bordean y de la Iglesia Muestra señora.

Museo Gruuthuse. Ubicado en un antiguo palacio del siglo XV, el Museo Gruuthuse muestra cómo vivía la nobleza brujense. En su interior encontrarás tapices, cerámicas, instrumentos musicales y vistas preciosas hacia la Iglesia de Nuestra Señora.

Iglesia de Nuestra Señora de Brujas (Onze-Lieve-Vrouwekerk). Una joya gótica brujense que destaca por su alta torre de ladrillo, visible desde casi cualquier punto de la ciudad. En su interior se encuentra una obra de Miguel Ángel: la escultura de la Madonna con el Niño, una de las pocas que el artista realizó fuera de Italia.

Mary’s Bridge (Mariabrug). Un pequeño puente con una de las mejores vistas hacia la Iglesia de Nuestra Señora y los canales. Es un rincón tranquilo y fotogénico, ideal para disfrutar de la ciudad sin el bullicio del centro.


Puente Bonifacio (Bonifaciusbrug). Este es posiblemente el puente más pintoresco de Brujas. llamado también puente del amor, ya que cuenta la leyenda que hace muchos años fue el escenario de un hecho trágico en donde la novia de un joven murió y tras su muerte el decidió pedir ayuda a alguien del mas allá para recuperarla, se le permitió ir al cielo a buscarla. pero como condición se le pidió que al bajar las escaleras hacia el mundo de los vivos el debía ir adelante sin mirar atrás, como deben imaginar el volteo perdiéndola para siempre. Es por esto que dicen que al cruzar este puente con tu pareja el que vaya adelante no debe voltear a no ser que quieran que se rompa la relación. Desde este puente además se obtienen algunas de las vistas más románticas del casco histórico.

Este primer día lo puedes complementar con un almuerzo y cena en uno de los restaurante de la ciudad y probar la gastronomía local, nada mejor que unos mejillones con papas fritas, una sopa flamenca, unas costillitas y por supuesto acompañarlo con una buena cerveza Belga o un chocolate caliente si hace frío.

Día 2 – Rincones tranquilos y vistas con encanto

El segundo día antes de dejar Brujas puedes continuar con una visita a la Catedral de San Salvador de Brujas (Sint-Salvatorskathedraal), la iglesia más antigua y una de las más importantes de la ciudad. Su interior combina sobriedad y elegancia, con un hermoso órgano y pinturas flamencas. La torre de la catedral, robusta y majestuosa, domina el perfil urbano de Brujas y ofrece una imagen imponente en cualquier recorrido por el centro.

Luego pueden continuar paseando por los canales de Brujas sacando postales de la ciudad y sus casitas pintorescas. Otros puntos a visitar para este segundo día son:

Museo del Chocolate (Choco-Story). Un recorrido delicioso por la historia y el arte del chocolate belga. En este museo interactivo puedes conocer el origen del cacao, ver demostraciones en vivo y, por supuesto, degustar distintas variedades. Ideal para quienes disfrutan combinar cultura y sabor en una misma visita.

Iglesia de San Giles (Sint-Gilliskerk). Ubicada en el barrio norte de la ciudad, esta iglesia gótica del siglo XV conserva un encanto auténtico y local. Menos concurrida que otros templos, su interior sencillo y su entorno residencial ofrecen una mirada más cotidiana y genuina de la vida brujense.


El Gran Seminario de Brujas (Grootseminarie Brugge). Un conjunto histórico rodeado de jardines tranquilos, cerca del canal de Dijver. Este antiguo seminario destaca por su arquitectura clásica y su atmósfera serena. Es un lugar poco visitado por turistas, ideal para disfrutar de la calma y contemplar la belleza silenciosa de Brujas.

El Molinos de Kruisvest, a pocos minutos del centro, se encuentra este lugar ideal para cerrar la tarde, se encuentra al borde oriental del casco histórico, los molinos de Kruisvest recuerdan el pasado agrícola de Brujas. Algunos todavía funcionan y pueden visitarse. Rodeados de áreas verdes y canales tranquilos, este paseo ofrece una vista diferente de la ciudad, lejos del bullicio del centro y perfecta para caminar o andar en bicicleta.

Koningsbrug (Puente del Rey). Este artículo no tendría fin si me pongo a hablar de todos sus puentes y canales, pero uno de los muchos muy fotogénicos es este (que además dicen que es el puente de la película «Historia de una monja»), del que se pueden hacer lindas postales desde el puente Strobrug o desde la Plaza Jan van Eyck. Ente puente esta sobre el canal Spiegelrei, cuyo encanto radica en que sus aguas, en un día soleado, hace efecto de espejo (spiegel en neerlandes), por ello su nombre.

Brujas en dos días es mucho más que una escapada, es un viaje al pasado, un respiro entre canales y campanarios, y una invitación a disfrutar de lo simple: caminar sin prisa, mirar los reflejos del agua y dejar que el tiempo fluya como lo hace el sonido de sus campanas. Si su visita es en noviembre como la nuestra, podrán además disfrutar de los mercaditos navideños y de la ciudad decorada de luces que le dan un mayor encanto a esta ciudad que de por si ya esta encantada.

Datos de Interés.

Donde dormir:

Lo ideal es alojarse en el centro histórico, lo cual les permitirá aprovechar al máximo su visita, sobre todo en los días cortos de otoño.

Que comer:

No pueden irte de Brujas sin probar su rica gastronomía, entre los platillos más típicos se encuentran Los mejillones; el Waterzooi, un guiso cremoso de pollo o pescado; el conejo a la flamenca y de postre no se pierda el chocolate belga.

Transporte:

El centro de Brujas es compacto y perfecto para recorrer a pie. No hay necesidad de usar el transporte.

Internet:

En Europa lo mejor es adquirir una eSIM, si van a estar en varios países pueden comprar un plan regional, les recomiendo Airalo, que funciona super bien en todo el mundo y tiene tarifas económicas, solo deben asegurarse que sus aparatos móviles sean compatibles con la tecnología eSIM. Si es la primea vez que usan esta app pueden usar mi código de descuento: LUCIEN8747 y ganar 5 euros.

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