La Costa Turquesa: el mar Egeo, historia, mar y ciudades encantadoras

Segunda parte: 9 días en por el mar Egeo.

He demorado bastante tiempo en retomar la historia del viaje a la costa turquesa. Como conté en el primer artículo de esta ruta (de hace casi 2 años), hicimos este recorrido en dos partes: La primera parte en un viaje de 9 días por el mediterráneo turco recorriendo en auto desde Ölüdeniz, en Fethiye; hasta Side, en Antalya. Un recorrido increíble en el que no solo visitamos playa y pueblos costeros preciosos, sino también conocimos increíbles vestigios de ciudades milenarias que nos enseñaron de diferentes culturas como la licia, romana, griega y bizantino.  

La segunda parte de esta ruta la hicimos también en 9 días y esta vez recorrimos el mar Egeo: desde Marmaris en Muğla; hasta Çeşme, en Izmir, recorriendo en el camino nuevamente playas tranquilas, ruinas milenarias, pueblos costeros y castillos históricos, en un itinerario que nos regaló momentos inolvidables.

Día 1 – Castillo de Marmaris y noche junto al mar

Llegamos a Izmir desde Estambul e inmediatamente condujimos hasta Marmaris (un viaje de aproximadamente 3 horas y media), La ciudad nos recibió con un ambiente relajado y vistas impresionantes al mar. Este mismo día visitamos el Castillo de Marmaris, una antigua fortaleza con siglos de historia y hermosas panorámicas, luego cerramos el día paseando por el puerto y disfrutando de una rica cena frente al mar.

Día 2 – Rumbo a Datça y relax en la playa

El segundo día tomamos la ruta escénica hacia la península de Datça, a una poco más de una hora de Marmaris en auto, una joya poco explorada que combina tranquilidad, playas y un ambiente auténtico. Pasamos la jornada disfrutando de la playa y explorando el Datça Lamani (puerto de Datça), un rincón pintoresco perfecto para desconectar, con muchos restaurantes al pie del mar con platillos mediterráneos exquisitos. Esa tarde aprovechamos para contratar un tour en bote que, al día siguiente, nos llevaría por la por toda la península por mar.

Día 3 – Paseo en barco por la península de Datça

Dedicamos este día a conocer la península desde el agua, con un paseo en bote que nos permitió descubrir calas escondidas, aguas cristalinas y paisajes que solo se aprecian desde el mar. Un plan perfecto para quienes aman la naturaleza y buscan un día relajado. Esta península es una estrecha franja de tierra que separa el golfo de Gökova del golfo de Hisarönü, nadar en sus aguas es una de las cosas más relajantes, me encantan los planes en lo que lo único que hay que hacer es tomar sol, aventarse a nadar en un mar en calma, comer fruta y beber cerveza.

Entre los puntos visitados en este paseo estuvieron: Dilek Mağarası (cueva de los deseos), la bahía de domuzbükü, Palamutbükü Plajı, Ince Burun y Akvaryum Koyu (Bahía Acuario).

Esa tarde regresamos a nuestro hotel en Datça para terminar la tarde en su playa privada y de noche salimos a cenar nuevamente a uno de los restaurantes frente al mar un delicioso pescado a la parrilla.

Día 4 – De Datça a Bodrum

Por la mañana salimos con el auto y tomamos un ferry hacia Bodrum (un viaje por mar de más o menos 1 hora). Bodrum es una de las ciudades costeras más populares de Turquía. Visitamos el imponente Castillo de Bodrum, que alberga el Museo de Arqueología Submarina, y más tarde exploramos los restos del legendario Mausoleo de Halicarnaso, una de las siete maravillas del mundo antiguo, que a la fecha está totalmente destruido y es difícil imaginar cómo era en el pasado este recinto a no ser por la maqueta que se puede ver en el lugar.

Cerramos el día en la encantadora playa de Gümüşlük, un lugar ideal para disfrutar del atardecer.

Día 5 – Navegando por la bahía de Bodrum

El día 5 hicimos un paseo en barco por la hermosa bahía de Bodrum, deteniéndonos en varios puntos para nadar como: Red Bay, Rabbit Bay, German Bay y la isla Orak Adası, famosa por sus aguas turquesas. Una experiencia relajante y refrescante para seguir disfrutando del mar Egeo. Una cosa muy graciosa y atípica que vimos en este paseo fue que aquí los heladeros no llegan en carretilla, llegan en bote, jajaja no pudimos evitar comprarnos un Magnum en altamar.

Día 6 – Templos, ruinas y castillos: viaje hacia Kuşadası

Después de varios días de playa, llegamos a la zona en la que recorreríamos nuevamente templos antiguos, recintos milenarios y aprenderíamos más de las civilizaciones que han pasado por el hoy territorio Turco. Comenzamos el día trasladándonos hacia Didyma, en la provincia de Aydin, luego de un viaje de casi 2 horas en auto llegamos al primer punto del recorrido del día: el Templo de Apolo, Este templo, dedicado al Dios Apolo, aún destruido es impresionante. Las tres enormes columnas que hoy quedan en pie, de las 122 que tenía, les dará una idea clara de lo inmenso que era. Este llegó a ser el segundo oráculo del mundo griego y estaba decorado con leones y cabezas de medusas. Hoy se pueden apreciar algunos de los frisos con estas imágenes. Pasear en este lugar que data del siglo 330 A.C ¡es una locura!.

Como dato adicional, nos dijeron que Didyma significa gemelos en griego. Apolo era hermano gemelo de Artemisa, quién tuvo su propio templo, aún más monumental, en Éfesos, templo que visitaríamos luego.

La siguiente parada, a unos 30 minutos del templo de polo, fue la ciudad en ruinas de Mileto, centro de la ciencia y la filosofía de la época greco – Romana donde nacieron varios filósofos y científicos, entre los más reconocidos: Hecateo (historiador y geógrafo) y Tales (padre de la ciencia). Aquí también nació una mujer que tuvo un papel muy importante en la vida cultural y política de Atenas: Aspasia, maestra de la retórica y logógrafa, destacó en el campo de la ginecología, descubriendo cómo prevenir y detectar embarazos de riesgo y crear remedios naturales para el posparto, además fue compañera sentimental de Pericles.

Finalmente, manejamos unos 45 min más para explorar las fascinantes ruinas de la ciudad jónica de Priene, con su teatro helenístico y vistas a las montañas. Esta ciudad estaba en la costa, sin embargo, fue alejada debido a depósitos aluviales del Meandro. Priene fue construida por el padre del urbanismo, Hipodamo de Mileto, quien planificó la ciudad con calles perpendiculares, modelo que luego han seguido todas las demás ciudades de Europa y América. Aquí se puede visitar lo que queda del templo de Atenea, luego su teatro, y sus calles.

Al terminar el paseo por Priane, nos dirigimos hacia la última parada del día, el castillo de Kuşadası, que pudimos apreciar rápidamente de noche y luego nos fuimos a descansar en nuestro hotel en esta misma ciudad.

Día 7 – Efeso, Artemisa y la casa de María

El día 7, desde Kuşadası nos dirigimos a uno de los sitios arqueológicos más importantes del país: Éfeso, una antigua ciudad grecorromana, una de las más grandes y espectacularmente conservada. Habíamos soñado mucho visitar este lugar y lo estábamos haciendo, una de las cosas que nos permitió la pandemia además es poder visitarla casi vacía, cosa imposible en otros tiempos.

Éfesos fue construido en el siglo 8 A.C, siendo una ciudad portuaria se convirtió en la más importante y densamente poblada de Asia Menor, sin embargo, cuando los sedimentos del río alejaron a la ciudad del mar, perdió su puerto, y su importancia. Efeso es Patrimonio Cultura de la Humanidad desde el 2000 y es visitada anualmente por casi 2 millones de personas. Se cree que fue aquí donde el apóstol San Juan escribió el Evangelio de Juan y fue en este territorio también donde se retiró y murió la Virgen María. En el recorrido se puede visitar la maravillosa Biblioteca de Celso, el anfiteatro, sus plazas, casas, templos y la Basílica de María, un lugar de peregrinación y recogimiento espiritual.

También visitamos el Templo de Artemisa, hermana de Apolo, una de las maravillas del mundo antiguo, que en su tiempo fue un recinto monumental y de gran belleza, que demoro 120 años en ser finalizada y que en la actualidad solo queda una de sus columnas en pie, ya que fue destruido por un incendio, provocado por un hombre llamado Eróstrato, en el año 356 a. C.

Al finalizar el día, seguimos hasta la ciudad costera de Çeşme, donde nos quedaríamos dos noches para disfrutar de los últimos días de mar.

Días 8 y 9 – Relax en las playas de Çeşme

Para cerrar el viaje con broche de oro, dedicamos los últimos dos días a disfrutar de las hermosas playas de Çeşme, de las más lindas del mar egeo. Esta encantadora ciudad costera es ideal para descansar, nadar en sus externas aguas cristalinas y saborear la deliciosa gastronomía egea. La verdad las playas turcas no tienen nada que envidiarles a playas de otros países, de hecho las playas del mar egeo son igual de espectaculares que las playas griegas, ya que están en el mismo mar. Pasamos el día en la playa Ilica, una playa en la que uno puede caminar metros de metros desde la orilla y el agua te sigue llegando a las rodillas. ¡Realmente delicioso!

Desde aquí, el ultimo día visitamos también Aliçati, una ciudad estilo griego muy colorida llena de comercio y pequeños hoteles boutique. Por supuesto, no podíamos irnos de la zona sin darnos los últimos chapuzones en el mar así que pasamos las primeras horas de la mañana en la hermosa playa Altinkum y en otra pequeña pero encantadora y completamente vacía al costadito de la famosa playa Pirlanta.

Un final perfecto para una ruta diversa, rica en historia y paisajes inolvidables. En total recorrimos casi 1000 km en auto dando a la región del Egeo. Cada parada fue distinta: pueblos con encanto como Datça, la energía vibrante de Bodrum, los vestigios impresionantes de las antiguas civilizaciones en Éfeso y Priene, y ese mar azul profundo que nos acompañó como telón de fondo durante todo el viaje.

Si están planeando una aventura por Turquía, les recomiendo no dejar de lado esta zona. El Egeo turco tiene una magia serena, menos turística que otras regiones, pero igual de fascinante. Un destino perfecto para combinar historia, mar y tranquilidad.

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