LEÓN, un corto recorrido por la primera capital de Nicaragua.

Nuestra primera parada en nuestro recorrido de 2 semanas por Nicaragua inicia en León. Llegar a León desde Managua toma alrededor de dos horas en auto (pueden ir también con minivan desde la terminal de UCA las cuales salen cada que se llenan).

León es una de las ciudades más importantes de Nicaragua. Fue inicialmente fundada en 1524 siendo la primera ciudad nicaragüense. La ciudad principal de León estuvo situada en medio de la provincia de Imabite, frente al volcán Monótono; sin embargo, debido a la constante actividad volcánica y a un terremoto en 1610 que hizo erupcionar el Volcán, la ciudad se movió a su emplazamiento actual. Hoy se pueden visitar las ruinas del león viejo que ha sido declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO.

Nuestra estadía en León fue de 2 días completos, en la mañana del 24 de diciembre decidimos ir al centro para visitar una de las atracciones más famosa de la ciudad “La Catedral de León”, como nuestro hotel estaba muy cerca fuimos a pie y pasamos primero por la Iglesia Zaragoza y el centro de Arte Fundación Ortiz Guardián.

Llegamos a la plaza central de León, toda adornada de motivos navideños y con mucho comercio a su alrededor. Frente a la plaza, como en toda plaza colonial, se encuentra el palacio municipal y la Catedral. La Catedral es hermosa toda pintada de blanco, es la más grande de Centroamérica. La vistamos por dentro y subimos a su azotea para ver desde allí toda la ciudad rodeada de volcanes.

Para subir a la azotea se debe pagar 3 USD, hacerlo vale totalmente la pena. Se debe caminar sin zapatos sobre la pintura blanca y se puede pasear alrededor de sus cúpulas. Allí uno se siente en un entorno de otro continente, ver las cúpulas blancas me traslado al oriente. En esta catedral están enterrados los restos del célebre escritor Nicaragüense Rubén Darío.

Luego de visitar la Catedral fuimos a almorzar en un restaurante en la plaza, después caminamos un poco por la ciudad y sus callecitas y pudimos conocer el mercado central y algunas de sus iglesias coloniales tales como La iglesia el Calvario y el templo La Recolección.

En León hay muchas actividades por hacer, se pueden hacer trekking a varios de sus volcanes; una actividad súper famosa es hacer “volcano boarding” en Cerro Negro, el volcán más joven de Centroamérica y uno de los más activos de Nicaragua. Nosotros decidimos no hacerlo porque teníamos poco tiempo, y sobre todo, porque hemos tenido una mala experiencia haciendo Sandboarding en Cerro Blanco: una duna en Nazca-Perú con una caída de 1000 metros de altura (se dice la más alta del mundo), donde casi nos matamos dando vueltas de campana sin protección en esa arena endurecida por el sol.

La verdad es que por las imágenes que nos mostraron de esta actividad en Cerro Negro se veía muy seguro y si ustedes nunca han tenido la experiencia de tirarse en una tabla sobre la arena se los recomiendo, es muy emocionante, pero para nosotros que ya nos lanzamos en las dunas de Ica en Perú (súper recomendado) y en la asesina Cerro Blanco, no queríamos en ese momento repetir la experiencia.

Volcano Boarding en Cerro Negro.Fuente: Internet

Dado esto, decidimos ocupar el tiempo en cosa que nos gustan más (trepar cerros y volcanes jajaja), así que reservar otra de las actividades propuestas: un trekking al Volcán Telica para ver el atardecer. Nos pareció una buena manera de esperar la noche para festejar la Navidad. Nos recogieron en el hotel a las 1 pm y nos llevaron al punto desde donde se iniciaba la caminata. El camino en camioneta desde León tomó alrededor de hora y media; y la caminata es de alrededor de 45 minutos, no es una caminata dura, pero yo sí la resentí un poco por la inclinación, ya mis rodillas no son las de antes.

Al llegar a la cima te encuentras con el enorme cráter activo del volcán, es impresionante lo grande (700 metros de diámetro) y profundo que es (120 metros), no me gustaría caer en ese hoyo. Una vez que terminamos de asombrarnos con el cráter, caminamos unos cuantos metros más para llegar a una zona llana desde donde esperamos la caída del sol. El atardecer llego para pintar todo el paisaje de rojo y naranja, con el fondo del mar, y la cordillera volcánica de los Marimbos. En este volcán se puede también acampar y lograr ver la lava de noche.

El tour terminó con una cena en el restaurante de la agencia, así que aprovechamos para tener nuestra cena navideña con los nuevos amigos que hicimos en el paseo. Fue un 24 de diciembre bastante atípico pero divertidísimo. Caminamos de regresando al hotel y pudimos ser testigos de cómo pasan estas fechas los leoncinos: se reúnen en familia en sus casas con las puertas abiertas, sacan sus sillas a las aceras de las calles en donde se sientan a conversar, ver jugar a los niños y esperar las 12 pm.

Deja un comentario