Tikal, todo viajero que tiene en su bucket list Guatemala sabe que este es un punto super importante en su recorrido, por ello fue lo primero que incluí en mi itinerario de 12 días por Guatemala. Para conocer Tikal hay que llegar primero a la ciudad de Flores. Nosotros llegamos aquí desde Lanquin, pero es posible llegar desde Antigua o desde Guatemala City. La mejor opción que encontramos para movernos en Guatemala fue en Suttle así que tomamos uno con Marvelus Travel que demoró más de lo indicado pero llegamos sanos y salvos.
Para visitar Tikal hay varias opciones. Las que más nos llamaban la atención era estar allá al amanecer y al atardecer. Después de evaluarlo muy bien, decidimos hacer el tour del amanecer y reservamos directamente en la recepción del hotel en el que nos alojamos.

Esa noche cenamos, bebimos algunas margaritas y nos fuimos a “dormir”. A las 2.30 a.m. sonó el despertador y no hubo otra opción más que salir de la cama. Debíamos estar a las 3 a.m. en el punto de encuentro del tour, caminamos hasta allá en 10 minutos de tranquila caminata llegamos. Luego de ello y de un viaje de unos 45 min llegamos al parque Nacional Tikal.
Y aquí empezó este día lleno de emociones. Llegamos al parque y todo estaba oscuro, tuvimos que hacer una presentación de documentos en la entrada, nos revisaron que no llevemos nada ilegal y nos hicieron las advertencias respectivas para no separarnos del guía.
Tikal es uno de los mayores yacimientos arqueológicos y centros urbanos de la civilización maya precolombina, que se convirtió en uno de los reinos más poderosos de los antiguos mayas. Sus pirámides fueron descubiertas en medio de la espesa selva tropical, envueltos y camuflados por los árboles y la vegetación, y aún hoy muchas de sus estructuras están siendo descubiertas y trabajadas y es muy fácil que un turista despistado se pierda en medio del inmenso bosque.

De hecho, en la entrada del parque había una foto de un turista con cámara Canon colgada del cuello que decía “SE BUSCA”. Al parecer este turista americano se había perdido en el parque nacional y nadie había podido encontrarlo.
El paseo inicia alrededor de las 5 a.m. caminando con linternas en medio del bosque durante una hora más o menos hasta llegar al Templo IV que es el que trepamos para esperar sentados y en silencio la llegada del sol. La verdad es que estuvimos varios minutos en medio de las penumbras y la niebla esperando ver el sol, yo en lo personal tenía muy pocas esperanzas, sabía que la naturaleza es impredecible y que había una alta probabilidad de irnos sin lograr ver un amanecer de impacto. Por ratos veíamos la silueta de las pirámides al frente aparecer en medio de la bruma.

Tenemos que agradecer al guía que nos miraba a los de su grupo y por medio de señas nos llamaba a la calma y la paciencia. Eran ya las 7 a.m. muchos de los turistas habían sucumbido a la impaciencia y se habían ido, cuando de pronto las nubes se abrieron como por arte de magia. Los rayos de sol iluminaban el horizonte y las pirámides aparecían al unísono que los monos aulladores hacían su peculiar sonido. No les miento que la energía que se sentía en este lugar era increíble, similar al que solo he sentido en Machu Picchu. Este en definitiva es uno de esos lugares sagrados que hay que visitar sin duda al menos una vez en la vida, no podía dejar de pensar y lamentarme por las personas que, solo minutos antes, habían bajado de la pirámide decepcionadas.






Acabado este momento mágico, bajamos de la pirámide IV y ya con los primeros rayos de luz de la mañana iniciamos el recorrido por la ciudad Maya, en medio de los senderos boscosos fuimos descubriendo los demás templos que están abiertos al público. Tikal alberga alrededor de 5000 templos, pero son muy pocos a los que tenemos acceso.
Desde el templo III se puede ver una hermosa vista 360 de la ciudadela y el recorrido termina en la gran plaza mayor en la que se encuentra el famoso templo I o el Del Gran Jaguar, templo de carácter funerario-ceremonial construido en el año 734 por la civilización Maya (el que verás en todas las promociones de Tikal).








En la misma plaza, frente al Templo del Gran Jaguar se encuentra el templo II, este a diferencia de su gemelo del frente, si se puede subir, tiene una vista maravillosa de tota la plaza y es desde donde se suelen tomar todas las bellas postales de Tikal.
Al medio día ya habíamos terminado nuestro recorrido y nos llevaron de regreso a Isla de Flores. Luego de almorzar aprovechamos para pasear y fotografiar un poco la pintoresca isla, vimos el atardecer frente al mar (y pudimos disfrutar de una boda en el muelle) y concluimos el día en la terminal de buses que nos llevaría hacia Antigua.





